Berrinches, premios y castigos con comida: cómo se aprende a comer emocionalmente
Muchas veces pasamos por alto frases cotidianas en el día donde la comida es usada como moneda de cambio afectiva: • “Si te portas bien, te compro un helado.” • “Ya no llores, toma, cómete esto.” • “Te quedas sin postre por lo que hiciste.” • “No te levantas hasta que te acabes todo.” Ninguna de estas frases se dice con mala intención. Todas se dicen con amor, con prisa, con cansancio o porque así nos criaron. Y todas enseñan lo mismo: La comida no es comida. Es premio, es...